Por los cristianos perseguidos

En las últimas semanas, la comunidad ha rezado por los cristianos perseguidos en Irak, obligados a abandonar sus casas y a escapar de su país. Rezando por ellos, rezamos por todos los cristianos perseguidos en el Medio Oriente y en todo el mundo, así como por todos los hombres, mujeres y niños que sufren persecución a causa de su fe, particularmente los yazidís, también ellos en Irak, que sufren la persecución al lado de los cristianos.

 

La oración de intercesión por los hermanos y hermanas perseguidas a causa de su fe en Cristo y puestos a la prueba en su fidelidad al Evangelio es la forma más plena de comunión y de participación en su sufrimiento. Por eso, invocamos el Espíritu Santo para que sea su sostén y los conforte en la prueba.

Como se trata de una larga intercesión, la oración que presentamos a continuación es apropiada para la oración de la tarde, las vísperas. Sin embargo, suprimiendo o sustituyendo el Cántico de María o Magnificat, se puede celebrar en otro momento del día. Por la mañana, el Cántico de Zacarías o Benedictussustituye el Magnificat.Los salmos sugeridos son memoria de la súplica y del lamento del pueblo de Israel al Señor durante los días de persecución, de la destrucción de Jerusalén y del exilio. El trecho-cántico de la Carta a los Romanos es un himno de fidelidad al Señor: “Quién nos separará del amor de Cristo? La prueba, la angustia, la persecución?”. Las oraciones de intercesión recuerdan el mandamiento del Señor: “Amad vuestros enemigos y orad por los que os persiguen”.

INTRODUCCIÓN

 

Hantai, Peinture, 1959
Hantai, Peinture, 1959

Señor, abre mis labios
y mi boca cantará Tu alabanza.
Dios, afina mi oído
para que escuche Tu palabra.

Nuestros hermanos vencieron el Acusador
por el sangre del Cordero
y con la palabra del testimonio
renunciaron a sua propia vida hasta aceptar la muerte (Ap 12,10-11).

Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre
por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

 

Sapremo scoprire, Signore
che tu sei presente fra noi?
Sapremo vedere l’amore
nei doni che vengon da te?

Chi può trasformare in un canto
i pesi portati nel cuore?
Tu solo il Vivente, il Santo
che accogli e salvi il dolore.

I gemiti e i pianti segreti
dal cuore risalgono al cielo
con grida di santi e profeti
diventano il cantico nuovo.

L’Agnello da sempre immolato
le lacrime asciuga dagli occhi
col vino che in croce ha pigiato
ci riempie la coppa di nozze.

O unico Amante dell’uomo
o unico Amato in eterno
o unico Amore fedele
ricevi la gloria per sempre.

Sabremos descubrir, Señor,
Que Tu estás presente entre nos?
Y en los dones que vienen de Ti
Encontraremos Tu amor?

Quien transformará en un canto
los pesos portados en el corazón?
Tu solo, el Vivo y el Santo,
Acoges, salvas el dolor.

Los gemidos y el lloro secretos
Del corazón suben al cielo,
Con gritos de santos y profetas
Se vuelven un cántico nuevo.

El Cordero inmolado por siempre
Las lágrimas seca del rostro
Con vino de la cruz cosechado
Nos llena el cáliz nupcial.

Oh único Amante del hombre.
Oh único Amado en eterno
Oh único Amor siempre fiel
Recibe la gloria por siempre.

SALMODIA

Hantai, Mariale
Hantai, Mariale
Ant. El que sufre porque es cristiano, dé gloria a Dios por este nombre.(cf. 1 Pd 4,16)

SALMO 44 (43)
No confío en las armas

        2 Oh Dios, nuestros oídos lo oyeron, | nuestros padres nos lo han contado: | la obra que realizaste en sus días, | en los años remotos.

       3 Tú mismo con tu mano desposeíste a los gentiles, | y los plantaste a ellos; | trituraste a las naciones, | y los hiciste crecer a ellos.

       4 Porque no fue su espada la que ocupó la tierra, | ni su brazo el que les dio la victoria, | sino tu diestra y tu brazo y la luz de tu rostro, | porque tú los amabas.

       5 Mi rey y mi Dios eres tú, | que das la victoria a Jacob:

       6 con tu auxilio embestimos al enemigo, | en tu nombre pisoteamos al agresor.

       7 Pues yo no confío en mi arco, | ni mi espada me da la victoria;

       8 tú nos das la victoria sobre el enemigo | y derrotas a nuestros adversarios.

       9 Dios ha sido siempre nuestro orgullo, | y siempre damos gracias a tu nombre. (Pausa)

       10 Ahora, en cambio, nos rechazas y nos avergüenzas, | y ya no sales, Señor, con nuestras tropas:

       11 nos haces retroceder ante el enemigo, | y nuestro adversario nos saquea.

       12 Nos entregas como ovejas de matanza | y nos has dispersado por las naciones.

       13 Vendes a tu pueblo por nada | y no te enriqueces con su precio.

       14 Nos haces el escarnio de nuestros vecinos, | irrisión y burla de los que nos rodean;

       15 nos has hecho el refrán de los gentiles, | nos hacen muecas las naciones.

       16 Tengo siempre delante mi deshonra, | y la vergüenza me cubre la cara

       17 al oír insultos e injurias, | al ver a mi rival y a mi enemigo.

       18 Todo esto nos viene encima, sin haberte olvidado | ni haber violado tu alianza,

       19 sin que se volviera atrás nuestro corazón | ni se desviaran de tu camino nuestros pasos.

       20 Y tú nos arrojaste a un lugar de chacales | y nos cubriste de tinieblas.

       21 Si hubiéramos olvidado el nombre de nuestro Dios | y extendido las manos a un dios extraño,

       22 el Señor lo habría averiguado, | pues él penetra los secretos del corazón.

       23 Por tu causa nos degüellan cada día, | nos tratan como a ovejas de matanza.

       24 Despierta, Señor, ¿por qué duermes? | Levántate, no nos rechaces más.

       25 ¿Por qué nos escondes tu rostro | y olvidas nuestra desgracia y opresión?

       26 Nuestra alma se hunde en el polvo, | nuestro vientre está pegado al suelo.

       27 Levántate a socorrernos, | redímenos por tu misericordia.

Ant. El que sufre porque es cristiano, dé gloria a Dios por este nombre.(cf. 1 Pd 4,16)

Hantai, peinture, 1957
Hantai, peinture, 1957
Ant.Señor, Dios del Universo, restáuranos; que brille tu rostro y nos salve.

SALMO 80 (79)
Visita tu viña

       2 Pastor de Israel, escucha, | tú que guías a José como a un rebaño; | tú que te sientas sobre querubines, resplandece

       3 ante Efraín, Benjamín y Manasés; | despierta tu poder y ven a salvarnos.

       4 Oh Dios, restáuranos, | que brille tu rostro y nos salve.

       5 Señor, Dios del universo, | ¿hasta cuándo estarás airado | mientras tu pueblo te suplica?

       6 Les diste a comer llanto, | a beber lágrimas a tragos;

       7 nos entregaste a las contiendas de nuestros vecinos, | nuestros enemigos se burlan de nosotros.

       8 Dios del universo, restáuranos, | que brille tu rostro y nos salve.

       9 Sacaste una vid de Egipto, | expulsaste a los gentiles, y la trasplantaste;

       10 le preparaste el terreno, y echó raíces | hasta llenar el país;

       11 su sombra cubría las montañas, | y sus pámpanos, los cedros altísimos;

       12 extendió sus sarmientos hasta el mar, | y sus brotes hasta el Gran Río.

       13 ¿Por qué has derribado su cerca | para que la saqueen los viandantes,

       14 la pisoteen los jabalíes | y se la coman las alimañas?

       15 Dios del universo, vuélvete: | mira desde el cielo, fíjate, | ven a visitar tu viña.

       16 Cuida la cepa que tu diestra plantó | y al hijo del hombre que tú has fortalecido.

       17 La han talado y le han prendido fuego; | con un bramido hazlos perecer.

       18 Que tu mano proteja a tu escogido, | al hombre que tú fortaleciste.

       19 No nos alejaremos de ti: | danos vida, para que invoquemos tu nombre.

       20 Señor, Dios del universo, restáuranos, | que brille tu rostro y nos salve.

Ant. Señor, Dios del Universo, restáuranos; que brille tu rostro y nos salve.

Hantai , Mariale, 1962
Hantai , Mariale, 1962
Ant. Si vivimos, vivimos para el Señor; y si morimos,morimos para el Señor (Rm 14,8)

SALMO 142 (141)
Me va faltando el aliento

       2 A voz en grito clamo al Señor, | a voz en grito suplico al Señor;

       3 desahogo ante él mis afanes, | expongo ante él mi angustia,

       4 mientras me va faltando el aliento.

       Pero tú conoces mis senderos, | y que en el camino por donde avanzo | me han escondido una trampa.

       5 Mira a la derecha, fíjate: | nadie me hace caso; | no tengo adónde huir, | nadie mira por mi vida.

       6 A ti grito, Señor; | te digo: «Tú eres mi refugio | y mi lote en el país de la vida».

       7 Atiende a mis clamores, | que estoy agotado; | líbrame de mis perseguidores, | que son más fuertes que yo.

       8 Sácame de la prisión, | y daré gracias a tu nombre: | me rodearán los justos | cuando me devuelvas tu favor.

Ant. Si vivimos, vivimos para el Señor; y si morimos,morimos para el Señor (Rm 14,8)

Hantai, Etude pour Pierre Reverdy, 1969
Hantai, Etude pour Pierre Reverdy, 1969
Ant. Los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un día se nos manifestará. (Rm 8,18)

CÁNTICO NT 8 - Rm 8,28-35.37-39
¿Quién nos separará del amor de Cristo?,

28 Sabemos que a los que aman a Dios
todo les sirve para el bien;
a los cuales ha llamado conforme a su designio.
29 Porque a los que había conocido
de antemano los predestinó
a reproducir la imagen de su Hijo,
para que él fuera el primogénito entre muchos hermanos.
30 Y a los que predestinó, los llamó;
a los que llamó, los justificó;
a los que justificó, los glorificó.

31 Después de esto, ¿qué diremos?
Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?
32 El que no se reservó a su propio Hijo,
sino que lo entregó por todos nosotros,

¿cómo no nos dará todo con él?
33 ¿Quién acusará a los elegidos de Dios?
Dios es el que justifica.
34 ¿Quién condenará?
¿Acaso Cristo Jesús, que murió,
más todavía, resucitó y está a la derecha de Dios
y que además intercede por nosotros?
35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo?,
¿la tribulación?, ¿la angustia?,
¿la persecución?, ¿el hambre?,
¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?;
37 Pero en todo esto vencemos de sobra

gracias a aquel que nos ha amado.
38 Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida,
ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro,
ni potencias, 39 ni altura, ni profundidad,
ni ninguna otra criatura podrá separarnos
del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.

Ant. Los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un día se nos manifestará. (Rm 8,18)

APÓSTOL
De la Primera Carta de Pedro (4,12-16)

Hermanos, hermanas: 12 Queridos míos, no os extrañéis del fuego que ha prendido en vosotros y sirve para probaros, como si ocurriera algo extraño. 13 Al contrario, estad alegres en la medida que compartís los sufrimientos de Cristo, de modo que, cuando se revele su gloria, gocéis de alegría desbordante. 14 Si os ultrajan por el nombre de Cristo, bienaventurados vosotros, porque el Espíritu de la gloria, que es el Espíritu de Dios, reposa sobre vosotros. 15 Así pues, que ninguno de vosotros tenga que sufrir por ser asesino, ladrón, malhechor o entrometido, 16 pero si es por ser cristiano, que no se avergüence, sino que dé gloria a Dios por este nombre

RESPONSORIO (Sl 74,19)

Protege tu alianza, Señor *
no olvides sin remedio la vida de los pobres.
– Protege tu alianza, Señor...

No entregues a los buitres la vida de tu tórtola. *
– no olvides sin remedio la vida de los pobres.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
– Protege tu alianza, Señor...

SILENCIO

Ant. Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen. (Mt 5,44)

Cántico de Maria NT 1(Magnificat)

 

INTERCESIÓN

Cristo nos reconcilió por Su muerte
– para presentarnos santos e irreprensibles.

R.Te rogamos, Señor.

Tu proclamaste bienaventurados los que son perseguidos a causa de Tu nombre:
sostiene y da alegría a los cristianos hostilizados en el mundo.R.

Tu enviaste tus discípulos como ovejas en medio de lobos:
haz que tus ovejas sean pacíficas y sé siempre su pastor.R.

Tu profetizaste la persecución a tus enviados:
mantiene la iglesia vigilante y preparada para la prueba.R.

Tu inspiraste la defensa de tus discípulos:
envía Tu Espíritu sobre quien sufre el insulto por causa tuya.R.

Tu pediste a tus discípulos el amor a los enemigos:
haz que los creyentes oren por aquellos que los persiguen.R.

Tu revelaste que el grano de trigo que muere, da fruto:
ayúdanos a aceptar con alegría la muerte por causa tuya.R.

Te pedimos aún, Señor... (preces espontaneas)

ORACIÓN

Oremos:

Oh Dios, fiel en el amor,
que asocias Tu iglesia a la pasión de Cristo, Tu Hijo,
concede a nuestros hermanos y hermanas
que sufren persecución por causa de su fe en Ti
la bienaventuranza de quien sufre porque es cristiano,
de tal modo que sean testigos fieles de tus promesas.
Por Cristo, nuestro Señor.

– Amén.

BENDICIÓN

Bendigamos al Señor.
– Gracias a Dios.

(textos bíblicos de la Sagrada Biblia de la Conferencia Episcopal Española-2011).